Ahora solo puedo sentir lo que siento. Que camino por mis huellas borradas. Si recuerdo, lloro. Si retrocedo me mato. Ahora solo puedo cantar lo que canto. Que vuelo a recoger mis alas. Que el cielo se tiñe diferente cada vez que respiro Que tu abrazo aprieta, que tu mirada calcina.
Ahora solo puedo sonreír entre mis dientes, y trato de amar sin descanso. A mis años, no he sabido recobrar el aliento. A mis años aún soy un niño que busca amor, a mis años no he aprendido a perdonar, no he aprendido a esconder mis sentimientos.
Ahora te vas, y presiento que ya no vuelves. Que aprenderé a caminar con mi sombra. Que voltearé sólo para recordarme que hace frío, que insistiré en seguir aprendiendo y que quizá, sólo quizá.. en algún momento sienta en mi cara, tu mano tibia.
Paquito - 2019
HOY QUIERO CONFESARME
sábado, 2 de mayo de 2020
La colina
Llego a la cima para descansar y mirar atrás. Para procesar, abrazar y reír. Me quedo un rato, armo una carpa. Tengo suficiente alimento, agua, fotos y música como para darle un buen tiempo.
Sin embargo, estoy más cansado y menos emocionado que antes. Me relajo. Me echo mirando al cielo y pienso: se puede llegar más arriba?
Me quedo dormido con una suave brisa.
En mi sueño, recuerdo todo: viví 20 años como rey y 20 años como mendigo. Viví 20 años y morí otros 20. Conozco todo lo que hay del lado derecho de esta colina. Me tomó mucho tiempo subirla y lo hice lento, por trechos y a veces, velozmente. Lo disfruté y fui feliz. Pero también perdí y fui miserable. Conscientemente, no me arrepiento de nada. Y estoy seguro que volvería a elegir todo.Conocería de nuevo a mis grandes personas. A esos nombres en los que piensas todos los días, a veces a toda hora.
Recuerdo que cuando era adolescente escribía mucho y tenía mucho apego a los lugares. Mi casa en la ciudad, mi cuarto, mi casa en la playa, la cocina de mi abuela. Los quería tanto que les escribía poemas y lloré inconsolablemente cuando perdimos cada uno de ellos.
Ahora los lugares no tienen importancia para mi, me concentrado en hablar más con las personas, en enamorarme de ellas, solo buscar mi comodidad y he perdido esa sensación de apego a las cosas materiales.
Trabajé en varias cosas mientras subía la colina, pero lo que más hice fue cocinar. Cómo me molestaba cuando me daban la contra en lo que hacía y de hecho no siempre lo hacía bien. Es un trabajo muy fuerte y menospreciado por la mayoría, sobretodo para alguien como yo que siempre buscó estar cómodo. La cocina para mi es un arte delicado y disfruto más cuando cocino para pocas personas porque puedo dedicarle detalle a las preparaciones. Sin embargo ese trabajo ha hecho que pierda el gusto por comer que tenía antes. Disfruto las carnes sólo con sal y los fideos con ajo.
El recuerdo más fuerte que tengo de este viaje fue el cambio de los primeros 20 a los siguientes. De ser un chico universitario que no necesitaba trabajar, lleno de lujos y comodidades, que iba a misa todos los domingos estrenando ropa nueva; pasé a convertirme en un tipo terco, pobre, gay fuera de closet, sin estudios, borracho, fumón, ateo y desempleado. Por eso le llamo 20 años de vida y 20 años de muerte.
Pero pienso y agradezco mucho que me haya tocado vivir todo este remolino de circunstancias porque igual llegué a la cima (fiuu). Claro, recontra chancado, sobretodo por éstos últimos 20 años, pero aquí estoy.
Vuelvo a pensar, se puede llegar más arriba?. Y de pronto, me doy cuenta que la colina tiene un lado izquierdo que no conozco. Y por su simetría, me debería tomar otros 40 años bajarlo. O porque es bajada, será quizá más rápido. Quizá unos 30 o 25 años.
Llegaría abajo a los 65 o 70 años. Yo tengo la teoría que uno llega a su cima dependiendo de que tan rápido subió y llegas abajo dependiendo de que tan rápido o lento lo hagas. Pero, como será? No tengo nada previsto para mi vejez. Sólo un seguro social que es un chiste, unos ahorros que posiblemente se acaben en el primer año y ni un hijo. Llegaré mejor o peor que ahora? Hay que considerar que ya cargo algunos achaques y dolencias que no creo que se vayan, al contrario quizá aparezcan más.
Pero tengo un amor que está dispuesto a terminar este viaje conmigo (fiuu X2). Pero el está 9 años abajo de la cima de su colina (o tal vez más). Será posible esperarlo de alguna manera? O quizá pasarme a su colina? Creo que este viaje es más personal, porque a pesar que hemos unido nuestras vidas, las colinas de todos son un viaje único, personal e intransferible.
Y cómo será este viaje? Será como los primeros 20 o como los siguientes? O quizá será algo diferente como un purgatorio, si es que ya viví el cielo y el infierno. O quizá ya viví el cielo y el purgatorio y falta el infierno (oh no!). Mejor dejo de pensar en ello.
Pero y, se puede llegar arriba? A ese cielo tranquilo y celeste? O debo de todas maneras bajar esa colina y ver que sucede? La incertidumbre me mata.
De pronto, se esclarece todo en mi mente y encuentro la maravillosa forma de bajar esta colina rápido y también llegar arriba.
Paquito - 2019
Así fue
Y ahí te vas con mis falsas esperanzas, con tu sonrisa abundante y el fucking olor de tu cuello.
“Cuando la noche se va, se acaba la magia” y siento el martilleo infinito de tu voz en mis sienes. Cuando se va, magia, se acaba acaba acaba acaba acaba. Se acaba.
Pues estaba yo hidalgo y salvador (as always) en tu puerta con el corazón henchido y las piernas enterradas hasta las rodillas en tu vereda de polvo.
Ja, es que hasta la música me retumbaba en el hipotálamo. Como piensas retomar una historia que tu mismo cortaste y luego retornar sin avisar a ofrecer tu corazón. Así fue, así fue, así fueeeeee.
El timbre sonó distante y fuerte. El anuncio de tu partida a otro continente marchitaron mis rosas, quebraron mis piernas y aguaron mis ojos. Nunca llego tarde, pero cuando lo hago siempre explota el universo. Hoy, mi universo. Mañana mis esperanzas.
Hace algunos años esto me hubiera impulsado a viajar y buscarte. Hubiera sido la excusa perfecta para tomarme unos meses de mis ya clásicos viajes sorpresa. Pero no, no a mis casi 40. No con mis pastillas para la presión. No cuando ya me cansé de seguir escribiendo los guiones de mi vida.
Pero dolió. Nunca se es tan viejo para no doblarse a llorar en la calle.
Paquito - 2019
Síndrome del ángel de la guarda
Compro amor para no sentirme solo.
Camino dos pasos adelante para cuidarte.
Me conformo con el disfraz de tus palabras dulces.
Ya me acostumbré a cerrar los ojos para besarte.
Si me ofreces tu amor a cambio de nada
Desconfiaré de tu mirada y aprenderé a engañarte.
Solo necesito tu alma rota o tu corazón confundido
Para saber que puedo amarte.
Tengo el síndrome del ángel de la guarda
Que me alimento de heridas y causas perdidas.
Que al amor frontal y desinteresado, le doy la espalda.
Y caigo rendido ante mentes perturbadas.
No hay fórmula para resolver este martirio.
No hay palabra ni acción que lo remedie.
Sólo aprender que es un juego peligroso
Sin ganador ni segundo lugar. Ni tercero.
Paquito - 2019
Pie de página
Tengo la esperanza de encontrar la perfección en tu sonrisa, de esconderme debajo de tus botones. Salir y abrir los brazos, que se quemen con el sol, aunque haga frío.
Y queda esa ilusión de, jarabe dulce en el paladar, saberme sabio. De alzar el vuelo lejos y alrededor, dominando todo, aunque ya no tenga alas.
Soy un héroe con HIV, niño con cáncer. Soy el fin de nuestros días, el último acorde de nuestra canción de bodas. ¡Qué frío, qué calor, que mierda¡
Vuelvo y siento que ni he comenzado. Sé que termina y aún no he terminado. Se acerca mi fecha de caducidad y ni me han publicitado. Hoy soy futuro pasado, la pesadilla de ayer.
Años de tomar fotos para luego mirarlas y ahora olvidarlas. Años de equivocaciones y tiempos suplementarios. Años de colores y sonidos. Años de si vs no. Años de años y hoy no hay calendario.
Me duele el llanto, amor. Me duele.
Paquito - 2019
Sepia
Corderito que viste a este lobo cansado. Que sonríes sin complicidad. Nuevo single del segundo LP, no me intentes convencer.
No me intentes convencer que hay un sol redondo sobre una casita de crayones. No maquilles mis arrugas que describen mi vida. No golpees la puerta sin saber quien esta en casa.
No confundas mi tranquilidad con resignación. No pretendas iniciar una historia cuando ya escribí “the end”. No camines con mis pasos, que son sombras. Son sombras de mil historias sin final.
Saldré tal cuál entré. Prendiendo un cigarro, lanzando una botella al piso. No puedes vivir con un muerto. No puedes sacarte la venda antes de romper la piñata y continuar jugando. No puedes pasar la canción en un concierto. No puedes.
Pero si puedes tomar mi mano y acompañarme en blanco y negro y tomar fotos en sepia. Se puede ser infiel, pero nunca desleal.
Paquito - 2019
Todo
Cometí. Reconozco que cometí. Todas, todo, miles. No soy capaz de mirarte a los ojos y declararme culpable. Pero lo soy. Y lo fui y lo seré para siempre. No seré capaz de descansar de esta mochila de piedras. De esquivar las balas que me da la vida. De lavarme la cara y salir airoso.
Perdí. Reconozco que perdí. Todas, todo, miles. Y hoy, que soy un saco vacío. Que escarbo el suelo para comer, que pronuncio palabras de diccionario, sé que toda la vida me arrepentiré. Y no soy capaz de retenerte porque este saco no tiene piedras que ofrecer.
Fallé. Reconozco que fallé. Todas, todo, miles. Y no hay manera de remendar mi error. No hay pañuelo que seque estas lágrimas, ni agua que apague tu incendio. Ojalá tuviera una respuesta para tanta pregunta de tu mente.
Morí. De todas mis muertes, hoy morí para siempre. Y no quiero estar vivo. No quiero perdón ni piedad. Asumo el desprestigio, la burla, el látigo, la muerte. Me voy vacío. Con ácido en la garganta y oscuridad en el corazón.
Paquito - 2019
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)