sábado, 2 de mayo de 2020

Así fue

Y ahí te vas con mis falsas esperanzas, con tu sonrisa abundante y el fucking olor de tu cuello.
“Cuando la noche se va, se acaba la magia” y siento el martilleo infinito de tu voz en mis sienes. Cuando se va, magia, se acaba acaba acaba acaba acaba. Se acaba.
Pues estaba yo hidalgo y salvador (as always) en tu puerta con el corazón henchido y las piernas enterradas hasta las rodillas en tu vereda de polvo.
Ja, es que hasta la música me retumbaba en el hipotálamo. Como piensas retomar una historia que tu mismo cortaste y luego retornar sin avisar a ofrecer tu corazón. Así fue, así fue, así fueeeeee.
El timbre sonó distante y fuerte. El anuncio de tu partida a otro continente marchitaron mis rosas, quebraron mis piernas y aguaron mis ojos. Nunca llego tarde, pero cuando lo hago siempre explota el universo. Hoy, mi universo. Mañana mis esperanzas.
Hace algunos años esto me hubiera impulsado a viajar y buscarte. Hubiera sido la excusa perfecta para tomarme unos meses de mis ya clásicos viajes sorpresa. Pero no, no a mis casi 40. No con mis pastillas para la presión. No cuando ya me cansé de seguir escribiendo los guiones de mi vida.
Pero dolió. Nunca se es tan viejo para no doblarse a llorar en la calle.
Paquito - 2019

No hay comentarios:

Publicar un comentario