Te amé. Cuando sonreíste para que yo sonriera. Cuando cerraste tu mano con mi mano dentro. Cuando en silencio me dijiste tantas cosas. Te amé cuando salvaste mi vida y no te enteraste. Cuando llorabas a escondidas para no ponerme triste. Cuando todos se iban y tu te quedabas conmigo.
Te amé cuando descubrí que no necesitabas decirme que me amabas, cuando demostrabas todo en un beso. Cuando llegaba una llamada tuya en mis peores momentos. Te amé porque extrañarte era doloroso pero lo curaba con creces, tu presencia.
No te amé cuando la rutina nos mató, cuando el amarillo no era más mi color favorito. Cuando nuestra música se la llevó el olvido y tuvimos que dejarnos ir. No te amé cuando dejé de amarme a mi mismo y comencé a pensar en un futuro sin ti. Cuando nos cogió el final y no estábamos preparados... cuando te ví partir y nunca diste la vuelta.
Te volví a amar. Gracias a Dios, te volví a amar. Cuando no necesité compararte para darme cuenta que estaba perdido sin ti. Te volví a amar cuando necesité esa rutina para seguir con vida. Cuando me di cuenta que no era necesario pensar sino sentir. Cuando aprendí que la vida no tiene momentos perfectos sino que yo me sentía perfecto cuando estaba contigo. Cuando ya no me arrepentí de nada, ni lo malo ni lo bueno... sino que lo importante, lo triste, mis triunfos y todo lo que me queda de vida... lo quiero vivir contigo.
Ahora te amo y nunca lo dejaré de hacer.
Pink Glasses Boy - 2015
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