lunes, 11 de mayo de 2009

Aquí atrás está


¿Tener miedo de perderte?
Como voy a perder algo que nunca tuve, algo que pude tocar con la punta de los dedos, en algún sueño. El sueño de un domingo por la tarde, el sueño en el que crei con todas mis fuerzas porque me sentía solo y equivocadamente abri mi corazón para ti.

¿Tener miedo de perderte?

Tengo mas miedo de haber ya perdido la ilusión, y las ganas, sobretodo las ganas. De volverme un insensible de mierda por que un día decidiste pasar una tarde chévere y hablar un par de huevadas. Pero como echarte la culpa si soy yo. Daniel, el que supuestamente tiene 80 toneladas de experiencia y pues, como se va a enamorar, a estas alturas... ja ! a estas alturas.

Pero debo de reconocer que me cago de miedo que desaparezcas con todo eso que sentí, que sea la última vez que tiriten mis dedos, que sea la última vez que me quede sin palabras, que voltee la cara porque me parezca verte entre la gente, que tenga que tomar agua para poder seguir haciendo el amor, que camine bajo la luna fría abrazado de ti. De escuchar tu nombre, suspirar y deprimirme. El hecho de no volverte a ver me aterroriza, y debo reconocer que lloro porque te extraño.

Y si, ten por seguro que aún estoy parado afuera de mi casa con los brazos abiertos, y si, podrás venir y meterte en mis sábanas, oler mi cuerpo y hacer garabatos con mis venas. E, idiota yo, no te reclamaré nada, porque creo que, egoista tú, no te has dado cuenta de nada, que te la estás pasando de la csm y yo estoy escribiendo esto, con los nervios en terremoto.

Y si, me jode ser tan complicado: no poder tomarme las cosas mas tranquilas. Siempre lo hago, uno no elige.... uno no fucking elige. Podría llamarte y hablar contigo, podría simplemente no esperarte, podría meterme un tronchito y alucinar con el discovery channel y hasta escuchar cancioncitas hasta el suicidio, pero no, prefiero escribir esto, desahogarme asi y hasta el momento esta funcionando.

No es fácil, saber que quizá nunca deje de sentir estos remolinos inesperados. Debí ser ameba, helecho, vampiroteutis infernalis. Debí ser de titanio, de colágeno, de agua. No de carne, tan frágil, tan fofo. Este cuerpo hace que me pueda considerar el borracho mas gracioso, el matón mas maricón, la mujer mas fea y el homosexual mas fuerte de todos.

Pero si. He dejado sobre estas líneas, en pocos minutos, ese amor de 14 años y la próxima vez que te vea (si te veo) podré tomarme las cosas de manera adulta, hipócrita, tranqui, y ya no mostrar el corazón que dejaré oculto detrás de este titulo.

(de "Calendarios Amarillos" 2005)

No hay comentarios:

Publicar un comentario