Hoy sepulté al amor de mi vida.
!Fué alusinante!
Aún estaba con vida:
respiraba, sonreía.
Reía con los brazos cruzados
y los movía de arriba hacia abajo.
Como masas, como pudín de chocolate.
Creo que no me reconoció.
Porque no me miró a los ojos
mientras le daba muerte...
...de pronto, pude ver la pista,
la universidad y un árbol.
Di la vuelta y aun reía.
Aún estaba ahí y me di con la sorpresa
que no éramos los únicos en el mundo:
existían personas.
Habíamos pasado del universo de mi mente
a la grave realidad: tendría que pasar algún tiempo,
para volver a matarle.
( de "Incursión al Olvido" de 2000)
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